martes, 3 de febrero de 2015

Por una mirada, un mundo...






Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... ¡yo no sé 
que te diera por un beso!


La tarea del dinamizador es adaptar algunos juegos atendiendo tanto al contexto o instalación, como a la edad cronológica y biológica de los participantes, en cuanto al nivel de competencia requerido y al grado de dificultad de la tarea. Podemos encontrar: Juegos de presentación o de “romper el hielo”; de vuelta a la calma; Desinhibición; para días de lluvia, para el recreo; para excursiones y campamentos; para el aula (juegos de interior); para días de guardia o sustitución del profesorado; etc.

Pensamos, que tratar de encasillar de forma categórica y rígida los diferentes juegos que aparecen en la literatura especializada, hacen un flaco favor a la conceptualización moderna de lo que conlleva el término lúdico como sinónimo de libertad y catarsis.

Ante esta situación, podemos destronar ciertos mitos asentados, demostrando que las funciones del profesor de EF, van más allá de emplear a veces, recursos sin un objetivo o meta concreta, como la de martirizar al alumnado de manera sistemática con películas de video intrascendentes; emplear como último recurso los tableros de ajedrez, parchís y la oca;  o que pasen la hora jugando a los barcos o al ahorcado.

En definitiva, existen otros recursos educativos y herramientas pedagógicas más interesantes, antes de dar un balón para que se entretengan nuestros alumnos/as. 

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